Vintage: cuestión de tiempo (atención al rollo que suelto)

Estamos, abrigos míos, ante uno de los mayores engaños de la industria musical de los últimos años: que todo lo vintage mola, o que se justifique el precio de algo simplemente porque lleve una válvula. Pero en fin…

El hecho de crecer y de cumplir años tiene bastantes inconvenientes (no voy a hablar de esto ahora), pero también tiene alguna ventaja. Una de ellas es que he podido ver y escuchar muchos equipos, algunos muy buenos y otros no tanto. La cosa es que algunos que eran muy buenos, de repente la gente ha dejado de usarlos, en algunos casos, o cambiarlos, ya bien por equipos no tan buenos y que luego se han revalorizado a lo bestia; o bien, a la inversa, donde algunos equipos malos se han cambiado por buenos y luego se han revalorizado también a lo bestia. Para esto del vintage tendríamos que poner en marcha la ley de “Memoria Histérica” en la que se diera respuesta a ¿cuándo un equipo pasa de ser antiguo y obsoleto, a vintage? Es como si a los equipos les bajara la regla por primera vez, donde le diría la reverb digital hija a su mamá, la reverb de placas: “Mamá, mamá, ya me ha bajado el threshold. Ya soy vintage”.

El hecho de que alguien te venda algo y le añada la coletilla de vintage es como si lo revalorizara, ¿por qué esto no ocurre en todos los ámbitos de la vida? Por ejemplo, que vuelvan a fichar a Di Estéfano. Ese sí que es vintage.

Vintage no es sinónimo de bueno. Es aquí donde aparece la Memoria Histérica y digo histérica porque nos volvemos locos. Algo que era una auténtica mierda antes, ¡sigue siendo una mierda ahora! Claro está que me refiero a esas cosas que en su tiempo no servían para nada. No hay que fiarse de las cosas por comparación, y decir “es que ahora se construye fatal” porque, entonces, cualquier cosas mala antigua, hoy sería vintage y buena. Por lo tanto, la política sería muy sencilla; sacas una porquería al mercado y luego la retiras ya que con el paso del tiempo algo ocurrirá en los circuitos y en el chasis y se transformará en algo bueno.

Se han hecho (y me meto en el saco) auténticas burradas. La gente se ha quitado cosas de encima increíbles y las ha cambiado por otras manifiestamente peores. Yo conocía a gente que se deshizo de mesas Api por una mesa Allen&Heath, simplemente porque la nueva tenía una válvula en el circuito, o gente que cambió micros U47 por CAD, o multipistas Studer por Alesis. Que yo sepa, esto le ha pasado a todo el mundo. Y si no, no tenemos más que fijarnos en cuando los Beatles pasaron de la Telefunken a la Emi TG, aunque no deberíamos tenerlo en cuenta porque en los años 80 y 90 el mercado era diferente, ya que se suponía que lo digital sería la nueva revolución, mientras que lo antiguo vendría a ser sinónimo de “no moderno”. En esos años 80 y 90, los grupos demandaban lo digital. Yo mismo, en el primer disco que grabé, pagué un plus por mezclarlo en DAT (¿os suena eso?). Nos dijeron: “Tenemos este Studer para la mezcla o el grabador digital, ¿cual preferís?”  —”¡¡¡EN DIGITALLLLLLL!!!”—respondimos nerviosos. Su contestación: “Ya, pero en digital es más caro”. El DAT era una mierda entonces y ¡es una mierda ahora! Había una desinformación total. Ahora esto no pasaría, porque hoy día no cambiarías un Api por algo mucho peor. Sin embargo, lo que sí se da es que somos capaces de cambiar algo mediocre, por algo malo, malo, malo, simplemente porque es antiguo. No nos olvidemos que a todo esto le tenemos que sumar las modas (que no se quién huevos se las inventa y decide lo que se tiene que usar). Un claro ejemplo de lo que ha sido la moda lo encontramos en los famosos Yamaha NS10, que por cierto ya son vintage.

Ahora bien.

Existe equipo vintage o antiguo que es increíble, que está vigente y que suena brutal, por lo que entiendo que todo el mundo flipe con ellos. Los viejos previos de Telefunken, los viejos Neve, los Cadac, Neumann, EMT…, son equipos que a cualquiera le gustaría tener pero ¿realmente valen el precio que te piden? Y ¿actualmente se fabrican equipos que suenen como los antiguos? Pues yo tengo la respuesta para las dos preguntas (sí abrigos míos, yo soy el indicado). A la primera pregunta os respondo: hay equipo vintage bueno a precio razonable. Por ejemplo, las mesas y previos Cadac que son de altísima calidad y que se pueden encontrar a un precio razonable. En cambio, hay otras marcas que se han convertido en estándar y que, para mí, no tienen un precio razonable. Con respecto a la segunda cuestión, creo que hoy en día nos podemos encontrar con ciertos equipos que se construyen y que suenan muy bien. Por ejemplo, se supone que Api lo hace igual que antiguamente o que Rupert Neve confecciona equipos increíbles; incluso, si nos metemos en clones, podemos dar con gente como BAE en América o Heritage aquí, en España, que reproducen meticulosamente ese sonido de los viejos Neve, o gente como Kahayan, aquí también, que fabrica equipos de alta calidad, equipos nuevos con ese sonido clásico. Incluso os digo, con respecto a los clones de buena calidad, que hace tiempo tuve la ocasión de comparar un Akg C12 con Flea C12 en una escucha ciega (no es que estuviéramos borrachos) y ganaba el Flea.

El problema viene cuando se intenta recrear algo pero abaratando costes. Entonces ya no es lo mismo. Hay que construir con rigor, bien, con buenos materiales. Hay marcas que intentan reeditar sus equipos clásicos pero no consiguen el mismo resultado. Un ejemplo, desde mi punto de vista, lo vemos en los nuevos Neumann que no suenan igual que los antiguos, aunque no tengo claro si lo que quieren es recrear esos micros o buscan otra cosa. Lo mismo ocurre con las nuevas ediciones de algunos micros de Akg como el nuevo D12, que no suena como el clásico. Incluso, para mi gusto no suena nada mal, pero, insisto, no como los antiguos. También es cierto que los equipos nuevos tienen que ser usados y cuanto más se usen, mejor sonarán. O eso me parece a mí.

Si se construye con buenos materiales, tendremos buenos equipos; sin embargo, hay que pagarlo, y muchas veces no está el horno para bollos, aunque gracias a la información que hay hoy en día y a la diversidad de materiales de los que se disponen, hoy tenemos muy buenos fabricantes. En España gente, como los ya antes mencionados, Kahayan o Heritage realizan equipos que, incluso, se venden fuera. Yo también poseo alguna pieza de fabricación moderna que realmente me gusta mucho. Además, no debemos perder de vista que a la buena fabricación debemos sumarle algo que creo que es importante: el diseño. Y, en cuestión de diseño, ya está casi todo inventado y eso se debe a que ahora nos encontramos prácticamente con recreaciones de esos equipos que tanto nos gustaban.

Tengo predilección por las cosas antiguas: mucho por como suenan y otro mucho por romanticismo. Me gustan los diseños antiguos, me gustan los sonidos antiguos, y los discos antiguos; de hecho soy antiguo y mi mujer más antigua que yo; es más, ella ya es vintage. Pero también me gustan los nuevos equipos, algunos que copian y otros que innovan, me gusta el Distressor, o los nuevos Neve o… ¡Muchos otros!

Le he preguntado a alguna persona su opinión, y esto es lo que me ha comentado alguno que otro, como Sergio Castro, de sobra conocido por http://www.reflexion-arts.com e ingeniero de sonido con más experiencia de la que seguramente le gustaría a él. Un referente aquí y allá:

«Hay equipo actuales, que sin intentar reproducir las características (y las limitaciones) de los “vintage” los superan con creces. Rupert Neve es un buen ejemplo de eso. A sus 88 años, su preocupación suprema sigue siendo superarse, echando mano de la tecnología analógica (eso sí) más puntera para disminuir ruido de fondo, distorsión por intermodulación y la compresión térmica de sus cacharros, para luego tener que re-inventar el Silk y la distorsión bajo control, puesto que la “comunidad” se lo pide. Cyril Jones, de Raindirk, sufre el mismo dilema. Hasta los de Audient se equivocaron rotundamente al perseguir soluciones de audio hiper transparente. Es que somos animales de hábitos y tenemos el mal hábito de gustarnos la distorsión (a los guitarristas más todavía).
No hay duda, cuando los Animals grababan en un par de horas, no más, The House of the Rising Sun (entre su entrada en el estudio y el momento en el que el primer vinilo llegó a las tiendas pasaron 12 horas solamente), soñaban seguramente con la posibilidad de grabar las voces y cada instrumento en pistas separadas, con un cacharro de 16 pistas que aún estaba por inventar, en que la cinta fuese capaz de una relación señal—ruido alrededor a los -50dB. Hoy, con la calidad de conversores en el mercado (y no los voy a enumerar) y 130dB de dinámica en conversión, la Memoria Histérica, como la llamas, nos empuja a desear el fruto, no prohibido, pero maduro que huele, de las máquinas multipista “vintage”. Muchas de ellas no han sido afinadas y revisadas en los últimos 20 años, por lo menos. La idea es recrear el sonido de esa época, pero la gente se olvida que esa época no se puede repetir y que, más que los aparatos, eran los MÚSICOS quienes hacían esas canciones fantásticas. MUSIC is the BEST.»

Segio Castro

 

 

Bueno esta fue su opinión y aquí os dejo mi vídeo semanal con algunos ejemplos

 

 

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3 thoughts on “Vintage: cuestión de tiempo (atención al rollo que suelto)

  1. De nuevo has amenizado mi viaje en tren, metro y bus hasta el curro, muchas gracias Paco.

    Una pregunta, para no perder la costumbre, si te dieran a elegir hoy entre grabar en una cinta ATR de 2 pulgadas con 24 pistas o grabar en digital (ya sea ADAT, Pro Tools, Reaper…), ¿cuál sería la opción que escogerías y por qué?

    Un saludo!

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