Esto se arregla en el mastering

Dos de las preguntas sobre mastering que más se me hace en el estudio son “¿Qué es el mastering?” Y “¿el mastering es realmente necesario?”

Parece que hay como una moda ahora de que no hace falta mastering, como si el mastering fuera una cosa de hoy día y de las grabaciones modernas. Pues no, el mastering es totalmente necesario y se lleva haciendo mucho, mucho tiempo. Lo que pasa es que ahora parece que lo hemos descubierto aquí y que todo el mundo es masterizador también. Mucha gente cree que masterizar es solo subir el volumen; sin embargo, creo que eso es solo una mínima parte del proceso. Mucha gente me pregunta por qué no masterizo yo en el estudio, y la razón principal es que no tengo absolutamente idea, además de que me parece aburridísimo —tengo más razones pero estas son las principales—. Admiro a aquellos técnicos que hacen directo, estudio y masterizan, pero a mí, sinceramente, ya solo grabar me parece que me supera, así que lo otro ya ni hablo.

He trabajado con muchos técnicos de mastering, incluso con algunos de primerísima fila como Bob Ludwig, Greg Calbi o Ted Jensen —entre otros—, y, de un tiempo a esta parte, como ya han dejado de impresionarme “los de fuera”, prefiero hacerlo con gente de aquí, que entienda lo que quiero. He de decir que aquí, en el estado español, hay gente muy competente, y, en concreto en mi ciudad, con quien obtengo muy buenos resultados. Así es el caso de Kadifornia con Mario Alberti. Cuando trabajo con él nunca tengo la sensación de que me está intentando mezclar el disco de nuevo. Intenta respetar la mezcla que yo hice y nunca me cuestiona el tema artístico. Sí que comentamos cómo está la grabación o si hay algo que le falta, pero nunca me llama para decirme que me he pasado con el compresor en la mezcla o que como las guitarras están por encima de la batería, no se escucha el bombo (como me ha pasado con otros estudios).

El mastering es necesario por diversos motivos como pulir esos detalles que cuando estás mezclando pasan inadvertidos o para que haya un poco de coherencia sónica entre las canciones, además de, por ejemplo, para evitar que suenen las lentas más fuertes que las rápidas, o que haya un exceso de agudos en las sibilantes «ssss» o cosas así. Pero no para subir el bombo porque el ingeniero de mastering piensa que hace falta más bombo, para lo que, si se diera el caso, está el productor. Un buen mastering hace que tu mezcla brille más; en cambio, un mal mastering hace que tu grabación sea una mierda. Por suerte, no hay demasiados malos masterings.

Por estas razones lo de “Esto en el mastering se arregla” es un poco mentira. El mastering tal vez lo disimule, pero si es malo, malo: puede ser menos malo.

Os dejo aquí con el pensamiento.

No vídeo, lo siento.

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2 thoughts on “Esto se arregla en el mastering

  1. guay, pero sigo sin saber qué es el jodido mastering y porque me piden 80 pavos por canción jajaja. Es que soy muy duro de mollera…y de oido
    Saludos desde Xixón!

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