Dios mío: ¿¿¿¿¿¿¿Qué comproooooo???????

Estoy preparando un post de equipo asequible, que esté bien y en el que no tengas que dejarte tus ahorros. Hoy os hablaré, a modo de introducción, de la pregunta del millón.

Muchas veces me llama la gente y me pregunta qué equipo les recomendaría comprar para empezar a grabar en casa: que si un micro bueno, que si un previo…; en definitiva, me preguntan por cuáles son las mejores opciones para obtener un buen sonido.

Lo primero que digo, y es una obviedad —que no es algo de Oviedo—, es que deben tener claro que lo más importante se basa en la interpretación, en el instrumento; más que nada porque si la fuente no es buena, ya podemos ser dueños del mejor micro del mundo, que no obtendremos el resultado que estamos buscando; por eso es importantísimo que el intérprete haga sonar bien el instrumento. Una vez tengamos claro esto, nos centraremos en buscar qué pieza del equipo será la mas importante para recoger de la mejor forma posible esa interpretación. No se tratará de una decisión cualquiera, porque será más difícil de lo que en principio parece: o un buen previo o un buen micro… Desde mi punto de vista personal, creo que el sonido es como una cadena que comienza en el instrumento y termina con la mezcla. Si pudiéramos imaginarnos esa cadena, creo que los eslabones quedarían de la siguiente manera: intérprete-micro-previo-conversor-EQ-compresor-efectos… Me gusta pensar que el elemento más importante es el micro, porque si empiezas con un buen micro, que sea versátil y polivalente, habrás ganado mucho terreno. Luego lo suyo sería que te agenciaras un buen previo y así sucesivamente. Pero ten presente que un buen micro conectado a un buen previo y estos a un mal conversor, al final, el resultado que tendrás será malo por no decir una mierda. Siempre recomiendo que lo que se compre sea lo mejor que se pueda, y más que nada porque será preferible tener solo un micro bueno que dos mediocres. Sé que no resulta sencillo esto que digo, pero tengo claro que, a veces, lo barato sale caro. Pocas piezas buenas pueden garantizar un buen resultado.

Otra de mis recomendaciones es que para empezar no se tire por cacharros con válvulas. No por nada, sino porque hay equipos por los que directamente te la clavan por el simple hecho de tener válvulas. Te justifican el aumento del precio con la cantinela de que lleva válvulas, aunque lo gracioso es que, el que las tenga, no garantiza que sean buenos; es más, hay equipos de válvulas que son basura pero… “Como tienen válvulas…”
Pero clase A es clase A, ¿eh?

Aparte, me parecen más versátiles los equipos no valvulares. Por ejemplo, tengo bastantes previos microsmy compresores a válvulas y, sí, me gustan, pero si mi presupuesto fuera muy limitado y tuviera que comprarme solo un micro o un previo o compresor o EQ, quizás me decantaría por equipos no valvulares, que además me parecen más rápidos y más polivalentes.

Ciao

Ten cuidado con la SS

Un problema típico en las grabaciones de las voces es el de las ssssss. Estoy un poco cansado de usar de-esser que no ofrecen ningún resultado y con los que lo único que consigues es que tu voz suene como la de Rajoy. Aunque nos encontremos con diferentes maneras de atajar este problema, hay veces en las que ni el propio Hitler, con su SS, podría acabar con él, y esto se debe a que nos podemos topar con voces que más que tener problemas con la sssssss, son las ssssssss quienes tienen un problema con ellas ya que, literalmente, silban cada vez que son pronunciadas. Curiosamente cuando esto pasa, el que escribe las canciones tiende a abusar de la letra «s». Un ejemplo: “Solo sabemos que siendo sinceros sabre el telón.” —¿Estamos locos o qué?— Resulta evidente que la única solución para cuando nos hallamos en esta situación es la edición.
Aunque tengamos claro que la principal forma de evitar ese sonido es con la elección del micrófono que mejor se adapte a la voz del cantante, podemos encontrarnos con las molestas sssssssss. Por lo menos a mí me ha ocurrido que, mientras he estado grabando, no darme cuenta del problema; pero cuando empiezo a hacer la mezcla y comienzo a aplicar la EQ y la compresión, ¡chas!, aparece como si se tratara de los animalillos del Pato WC. Muchas veces, si considero que el problema no es demasiado evidente, lo dejo para el mastering, donde tienen herramientas para poder acabar con ello. En cambio, si el problema es mayor, me encargo yo directamente en la mezcla con la ayuda del compresor multibanda, una herramienta con la que he conseguido los mejores resultados. Para esta tarea, suelo usar el Stressor de ADR, aunque no solamente para eliminar las horribles ssssssssss, sino para otras cosas también, ya que me parecería un lujo comprarme un compresor multibanda solamente para solucionar esas complicaciones. Aún así hay un compresor multibanda por el que siento especial predilección y que, en cuanto salió, no Tube —es que llevo las válvulas hasta en la escritura— más opción que comprarme uno y, la verdad, es que no me arrepiento en absoluto: Derresser de Emperical Labs. Es un aparato que, además de funcionar como un estupendo de-esser para las voces, también lo utilizo para quitar ese charles que siempre se cuela por las pistas de la batería, aparte de que es un filtro estupendo y con unos controles, según mi forma de ver, muy sencillos; si a todo eso le sumamos que tiene un precio muy asequible si tienes un Lunchbox… Que yo sepa, aquí lo vende Reflexion Arts (Emperical Labs es una gran marca que utiliza componentes de una altísima calidad en artilugios con los que intentan innovar y no copiar).

Hoy en el apartado “Equipo poco común” os voy a hacer un vídeo de cómo funciona el aparato, para que veáis qué fácil y efectivo resulta con diferentes instrumentos.
Espero que os guste.

Un ejemplo claro de de-esser se da en los habitantes de Andalucía, en donde muchos vienen con de-esser de fábrica, somos unos mutantes, y otros vienen con distorsión…

En fin, hasta la próxima.

Level-Or

La verdad es que el mundo del audio, en cuanto novedades, es bastante aburrido. Todo son réplicas de las mismas cosas, el caso más evidente lo tenemos con las guitarras, ya que todas las marcas dan vueltas una y otra vez a las mismas ideas: Stratocaster, Telecaster, Les Paul… Sin embargo, algunas veces nos podemos encontrar con ciertos productos novedosos que te llegan a sorprender tanto que cacharrear con ellos se convierte en un pasatiempo. En relación a este aspecto, ya comenté en su día cuál había sido mi impresión con los micros Placid Audio, que tienen la culpa de que luego, a raíz de haber quedado bastante satisfecho con ellos, me diera por probar una marca española llamada Mouth Mics que están muy guay también. Pues bien, en mi sección “Un equipo diferente para del descanso de cuerpo y mente” —esto solo lo entenderán los que vivan en El Puerto de Santa María— voy a hablaros de una de mis unidades preferidas para la serie 500: el Level-Or de Standard Audio.

Básicamente se trata de una adaptación o recreación de un equipo que se usaba antiguamente, un limitador de PA, de la marca Shure llamado Level-Oc de los años 60. Es un compresor súper agresivo que también puedes usar como unidad de distorsión. Increíble en voz y muy interesante en casi todos los instrumentos —he dicho en casi todos, no os paséis—.

Bueno en este vídeo que os voy a enseñar, mostraré cómo se comporta con diferentes instrumentos. Lo único malo que le encuentro a este aparato es que me gustaría tener 4 o 5, pero, desgraciadamente, solo tengo uno. Cuando me enteré de que Funky Junk Spain distribuía el módulo, no dudé en hablar con Goyo para comprarle una unidad. Ahora tendré que llamarlo otra vez para comprarle otra más.

¡¡¡Maldita sea!!!

¡¡¡¡¡Me hubiera encantado que no me hubiera gustado!!!!

Espero que os guste.

Qué desfasado estoy…

La-fase-la-fase-la-fase-la-fase-la-fase-la-fase-la-fase-la-fase-la-fase-la-fase ten cuidado no te desfases.

Esto sí qué es complicado. ¿Quién habrá inventado la fase? Porque es un elemento al que sí deberás prestar atención cuando grabes, con el que deberás tener mucho cuidado puesto que puede hacer que tu grabación se quede en los huesos.
Voy a intentar explicar con un cuento lo que es la fase, ya que el otro día le hablaba de ella a mi amigo Pablo Errea y ponía una cara un poco rara.

Imaginarios que dos lobos salen de su madriguera a cazar. Uno tiene un olfato increíble y el otro un una vista brutal y los atamos para poder aprovecharnos de lo mejor de cada uno, así tendríamos dos lobos en uno, estarían en fase: cabeza con cabeza, culo con culo. Al que le sobra vista, le falta olfato y al que le falta vista, le sobra olfato. En cambio, si no nos damos cuenta y los atásemos al revés, cabeza con culo y culo con cabeza, el de la vista tiraría hacia un lado y el del olfato a otro, por lo que se encontrarían fuera de fase y se anularían en mayor o menor medida. Generalmente será mejor tirar en la misma dirección, que los elementos se encuentren en fase; sin embargo, habrá momentos en los que por atar el culo con la cabeza hallaremos otras cosas que no estén nada mal.

Hay que chequear todo el tiempo a ver qué pasa con las fases. Todo. Incluso nos podemos encontrar con que las reverbs puedan estar fuera de fase con lo que grabamos, o sea, una mierda, porque comienzas a tener un problema cuando no sabes qué elegir para comprobar si lo que has grabado está en fase o está desfasado. A veces grabas dos micros para el bombo y no sabes qué es mejor, o tipo monje, es decir, en fase; o como el de los Libertines, desfasao. Y es que muchas veces tienes que escuchar todos los instrumentos para ver qué mola más. Al fin y al cabo estas dudas guardan cierto parecido con el famoso tema de EQ y compresor, qué es mejor… Pues lo mejor es que te olvides de qué es lo mejor, porque mejor colocas el mejor compresor y la mejor EQ y compruebas que lo mejor era,

cuando me decías,

que ya no me querías,

ahora todo acabó…

Yo, personalmente, estoy un poco harto de leer: “Dos micros en la caja, coger el de abajo y lo desfasas…” Porque esto no es como ir a cagar, ya que, por fuerza, antes de cagar, te tienes que bajar los pantalones —bueno, aunque ahora que lo pienso, alguna vez lo hice sin bajarme los pantalones…, pero no es lo adecuado—.

La colocación del micro es esencial para la fase (increíble pensamiento ¿no?). Pero aún así depende del resultado que quieras conseguir y la música que estés trabajando. Insisto: lo principal es escuchar. Está muy bien leer cómo lo usa la gente, pero luego necesitamos ser autónomos con nuestro pensamiento.
Desde hace un par de años estoy experimentando con algo que me parece bastante interesante y me refiero a los sistemas Mid-Side, que no es ni más ni menos que juegos con la fase para conseguir una mayor espacialidad. Lo principal que debemos tener en cuenta para comprobar qué ocurre con la fase es escuchar en mono, ya que así veríamos que no nos perdemos nada del estéreo. Una vez en ese punto cada uno deberá elegir cómo le suena mejor. Lo único que puedo decir es que cuando grabo una batería me paso mucho tiempo con las fases mientras la estoy mezclando, debido a que me gusta escuchar el bombo con la caja, para ver cómo suenan en fase o fuera de fase. Con la guitarra sucede tres cuartos de lo mismo. A veces se pueden conseguir sonidos interesantes con ciertos desfases, y si no solamente tenemos que echarle un vistazo al famoso sonido de la guitarra Stratocaster, que es, ni más ni menos, un sonido desfasado entre dos pastillas (como la canción de Héroes del Silencio).

En definitiva, como siempre afirmo: “No hay verdades absolutas en audio”; la única verdad que existe es lo que a uno le guste, aunque el resto piense que es una mierda.

Entiendo que el tema de la fase es un poco lioso de entender, casi tanto como intentar explicarle a Muni, mi mujer, el fuera de juego en el foooooootballlllll

Ciao ciao

Dios salve el mp3

¿Existe algo de lo que se raje más y que, a su vez, forme parte de nuestro día a día que el mp3?

Es una mierda, o eso dicen todos, pero… ¿Por qué es una mierda? Todos sabemos que no es fiel a la realidad, que se inventa los graves y los agudos. El problema no es el mp3, sino el uso que se hace de él. La gente lo ha adoptado como su main escucha, por lo que me pregunto: si tienes un infección de ratas y tienes matarratas en casa, el matarratas será estupendo, ¿verdad?; en cambio, si el matarratas lo sirves como tapa para los entrantes de tu comida, será un problema ¿cierto?. Por lo tanto, no podemos aconsejar el matarratas malo para main uso; sin embargo, si lo utilizamos para lo que es, no tendremos ningún disgusto.

El mp3 está bien como una referencia, así es que lo utilizo mucho para enviar pruebas de mezclas o cosas así, pero nunca para enviar una mezcla final que enviaré en wav.

Escucho todo el tiempo a la gente del audio: “El mp3 es una basura…, tal o cual”; (como si durante toda nuestra vida hubiéramos estado escuchado música en aparatos de súper Hi-Fi) y estoy de acuerdo. Sin embargo, no caemos en la cuenta de que todo el que afirma eso tiene en su teléfono, iPod o lo que sea 34008482938482 canciones. Raro ¿no? Como para mí sí que me resulta raro, considero que a este pensamiento generalizado habría que darle la vuelta y plantearnos: «¿Por qué es bueno el mp3?» Tened en cuenta que, como siempre, cualquier cosa que diga no debe tomarse en mi contra porque se trata de una reflexión personal. Quizás después de expresar este pensamiento,  más de uno a los que les gusta lo que escribo, puede que se quede algo extrañado… Extrañado: “Quién lo diría. El Paco Loco este, ahora va y se pone a defender el mp3.” Pues quien crea esto, se equivoca. En ningún momento estaré defendiendo dicho formato, lo que sí defendiendo es que el mp3 se utiliza más de lo que se cree —esto es una realidad— y es una herramienta que le viene muy bien a los estudios de grabación, porque gracias al él, hoy día, más que nunca, nuestras grabaciones están obligadas a ser mejor que antes. Que en la actualidad la gente escuche la música en aparatos infames y con cascos de 3 euros, queda que la grabación sea sobresaliente. Por eso creo que ahora los estudios deberían considerar que, para que las grabaciones puedan lucirse en las porquerías en las que las escuchamos, deberían tener un buen equipo, porque si el soporte es malo y la grabación también, no habrá quién le preste atención. Uno de los ejemplos que se me ocurre: supongamos que un tío que no sabe tocar se cuelga una mierda de guitarra enchufada a un ampli demencial: ¡¡¡HORROR!!!; en cambio, si el tío que se cuelga la guitarra es Neil Young, la cosa cambia porque seguro que obtendrá algún resultado satisfactorio, aunque el soporte sea una porquería. Por lo tanto, creo que, ahora, los estudios que intentamos ser grandes (jajajajajajajajajaj) tendríamos que alegrarnos de que la gente escuche la música en ese soporte ya que hace que intentemos ser mejores.

Le he preguntado a Mario Alberni de Kadifornia Mastering sobre el mp3 y mastering y me comentó esto:

«EFECTIVAMENTE, es el mal uso, lo que hace algo inútil. No es lo mismo una bicicleta que una motocicleta. Para mí, el Mp3 sería la bici, y el wav la moto, para que nos entendamos. Cada cosa tiene lo suyo, y bueno, por supuesto.
Tiene gracia, porque cuando envío un álbum a algún cliente para que testee el Mastering, además de enviarle los tracks separados (¡en wav!, por su puesto), suelo enviar, además, un archivo en Mp3 (¡¡320 kbps!!, por supuesto) que es la secuencia del álbum completa, para que pueda ver los crossfades entre temas (si los hubiera), los fade in/outs, la separación entre temas (playas), en definitiva, ver cómo ha quedado compilado el álbum, en secuencia. Suelo añadir en la nota “toda la secuencia EN BAJA CALIDAD”, y pido por favor, que no se use para testear el Mastering. (Aun así, finalmente es lo que emplean, por comodidad). Así es que toca amarrarse los machos, y tratar de hacer sonar el trabajo impecablemente bien en ese formato.
​El Mp3 fue un gran invento. Un formato cómodo. Una manera eficiente de llevar mucha música en poco espacio, aun a sabiendas de llevar —por decirlo de algún modo— un “resumen” del verdadero sonido.
​Ahora bien: usarlo como Master de estudio, es un despropósito. Una Muestra, sería más correcto. A veces me encuentro gente haciendo correcciones al Mastering, ¡¡según lo que escucharon en el Mp3!! (obviamente, se desdicen cuando lo escuchan en wav). Con todo, hay que hacer sonar las cosas bien en ese “formato reducido”. En lo que me toca, ya que se habla tanto de los ISP (inter sample peaks), habría que evitar este fenómeno y las saturaciones posibles, al codificarlo. Esa es mi principal preocupación.»