Internet y la sabiduría universal

 

No voy a ser yo quien hable mal de Internet, pero es una mierda (Oh, wait!). No me malinterpretéis. Tiene huevos que diga esto usando Internet para difundir de forma habitual mi sabiduría, pero es precisamente este motivo lo que me tiene desde hace unos días desconcertado y me da por pensar un poco: si un imbécil como yo, que no sabe nada de casi nada, es capaz de escribir y difundir sus pensamientos sin ningún tipo de vergüenza ni nada por el estilo… Algo no va bien. Cualquiera podrá escribir ¿no? Y no basta con que cualquiera escriba, sino que además escriba bastante —suelo salir escrito de casa—.

Pues lo mismo que ocurre con la escritura, pasa con el audio. Vamos a ver… que Internet mola mucho mucho mucho, pero a veces me agobia que todo el mundo publique sus pensamientos, sus técnicas, su manera de trabajar… Empiezo a temer que esa cantidad de información hará que todos trabajemos de la misma manera y que acabemos sonando muy, muy parecido.

 

Desde el punto de vista del audio, son muchos los portales (qué asco de definición: p-o-r-t-a-l… ¿Pero eso qué es?) que, o bien gratis o bien pagando, te enseñan técnicas para mezclar, grabar o masterizar, cuando lo que realmente están consiguiendo es que todo el mundo termine haciendo lo mismo. Si ves vídeos de productores o ingenieros… visto uno, vistos todos. Somos poco creativos con nuestra verborrea y con nuestra forma de proceder en este oficio: todos decimos lo mismo. Que si lo importante es la tooooma, que si yo ecualizo con los miiiiicros, que (Mes)si la compresión paraleeeeela, que si reamplificaaaaamos, que la distorsión en las piiiiistas. ¡¡¡¡Una mierda y un aburrimiento!!!!

 

Creo que ahora mismo lo más complicado de Internet es encontrar a gente que aporte algo nuevo, ya que en realidad grabar y producir es complicado, aunque sencillo si contamos con el gusto de la persona en cuestión. Sin embargo, de conocimientos creo que vamos sobraos (prasiegos). Vamos, la finalidad de todo esto es vendernos algún producto, generalmente plugins o cursos o qué sé yo —qué sabe nadieee, cantaría Raphael—. Recuerdo una página, de la que curiosamente no recuerdo su nombre, que vendía una especie de pequeños cursos o clinics de mezcla de grandes ingenieros. Hubo dos cursos que me llamaron poderosamente la atención. Trataban de cómo mezclaba el famoso productor de turno. La misma web ofertaba dos tutoriales de 40 dólares (Forty bucks, man) cada uno, en los que te ofrecía, por un lado, cómo ese famoso productor de turno mezclaba in the box y que eso era lo que a él le molaba, además de que no tenía sentido para él ya usar la mesa; pero, por otro lado, había otro tutorial de 40 dólares (Forty f***ng bucks, man!) en el que el famoso productor de turno te explicaba que no había nada como mezclar a través de una mesa. ¿¿¿¿¿¿PERO ESTO QUÉ ES?????? —Me he escrito en los pantalones—.

 

Internet y su exceso de información nos conducen al efecto del centésimo mono —al final va a ser cierto—. Todos usamos los mismos micros, los mismos programas, todos sabemos mogollón (Lennon) y sabemos cómo grabaron las grades canciones de la historia. ¿Quién no tiene en su casa las pistas de los discos clásicos? (Cosa que me parece una aberración, por cierto, yo en mi vida escuché esas pistas porque me parecería una falta de respeto hacerlo). Sinceramente, cuanto más aprendo, más reconozco que mis discos no suenan como los que me gustan. Debe haber algo que me pierdo, y pierdo por el camino y lo que me preocupa es que, a día de hoy, no tengo ni idea por qué. Mira tú, para esto sí que podría haber tutoriales en Internet, porque en mi estudio tengo un equipo mayor que el que habría en esos donde se grabaron los discos cuya producción desconozco. Voy a sumarle a lo material que poseo también más información o que puedo grabar más pistas y modificarlas hasta el aburrimiento… ¿Por qué los discos no suenan mejor? ¿Hay algún productor en la sala? ¿O alguno que escriba?

 

Por supuesto, reconozco que la formación es importantísima. La diferencia de la gente que empieza ahora con la gente que empezó conmigo es brutal. Nosotros no sabíamos nada de nada (como siempre hablo de mí y por mí), y creo que fue bueno. Lo malo es el Audioborreguismo (.es, .net, .com) porque siempre se trata de lo mismo: el que habla de Digital vs Analógico, por ejemplo. Gracias a dios, en esa pequeña complicación de encontrar cosas nuevas, siempre se puede hallar algo diferente, aunque, cuando das con ello y lo compartes, ya deja de ser poco conocido y se transforma en lo mismo: borreguismo. Creo que en el audio tendría que ocurrir como en la magia: truco revelado, chasco asegurado. ¡Ah! ¡Esperad! Otra cosa que me viene a mi prodigiosa mente es: ¿estos gurús nos dirán la verdad o solo medias verdades? ¿Qué pasaría si contaran todo el proceso? ¿Con qué especian sus ingredientes? ¿Acaso se les acabaría el chollo? —No me escribo de ti, sino contigo—

 

Así que my recomendation is learn learn, but pon de ti e investiga.

 

O no, qué sé yo.

 

Paco Loco

Grammy nominated y columnista ocasional del ABC.

Advertisements